La fiesta del ajedrez escolar en Patraix fue un homenaje a Bernat Fenollar
La plaza de Patraix se convirtió ayer en un gran tablero de ajedrez con motivo de la celebración de la segunda edición del Torneo Escolar “Mossèn Fenollar”, una jornada marcada por el ambiente familiar y la participación de numerosos jóvenes ajedrecistas, que volvió a unir el deporte escolar con el legado histórico de Bernat Fenollar y la tradición ajedrecística valenciana.
Organizado por el C.A. Ciutat Vella, con la colaboración del C.D. Basilio, la Fundación València Cuna del Ajedrez y la Associació Veïnal Patraix, el torneo volvió a sacar el ajedrez de las salas de competición para llevarlo al corazón del barrio.

Tras la buena acogida de la primera edición, el Torneo Escolar “Mossèn Fenollar” consolida así una iniciativa que pretende acercar el ajedrez a las nuevas generaciones y, al mismo tiempo, recordar el papel fundamental de Valencia en la transformación del juego durante el siglo XV.


En la categoría Sub-8, el 1.º Premio Dama Valenciana fue para Daniel Bisbal Oprzadek; en Sub-10, el 1.º Premio Mercurio correspondió a Sofía Tasso Assadi; en Sub-12, el 1.º Premio Scachs d’amor fue para Albert Josep Ramón Murcia; y en Sub-16, el 1.º Premio Bernat Fenollar recayó en Gevorgyan Saten. La entrega de premios contó con Basilio López, presidente de la Fundación Valencia Cuna del Ajedrez; Toni Pla, president de l’Associació Veïnal Patraix; y José Antonio Garzón, historiador e investigador especializado en la Historia del Ajedrez.


Los cuatro primeros premios constituyen, de esta manera, un homenaje directo a Fenollar y al entorno cultural y ajedrecístico valenciano del que formó parte. El Premio Mercurio evoca su papel como árbitro en Scachs d’amor; el Premio Dama Valenciana hace referencia a la nueva pieza que transformó el juego y que aparece por primera vez descrita en Valencia; el Premio Scachs d’amor recuerda la obra considerada texto fundacional del ajedrez moderno, mientras que el Premio Bernat Fenollar lleva directamente el nombre del poeta valenciano a las nuevas generaciones de jugadores.


La elección de Patraix como escenario de este homenaje no es casual. El barrio cuenta con una calle dedicada a Mossèn Fenollar y ya el pasado año se incorporó una placa conmemorativa con motivo de las celebraciones del 550 aniversario del nacimiento del ajedrez moderno. De este modo, el torneo da continuidad a una iniciativa que busca mantener viva la memoria de uno de los protagonistas de aquella generación de poetas y ajedrecistas que cambió para siempre la práctica del ajedrez.
La segunda edición del Torneo Escolar “Mossèn Fenollar” refuerza así su vocación de convertirse en una cita anual del ajedrez escolar valenciano y de mantener unido el deporte de base con la historia cultural de la ciudad. Una celebración que demuestra que el legado ajedrecístico valenciano, nacido hace más de cinco siglos, continúa vivo entre las nuevas generaciones.
Nacho Verdú